LUNES SANTO
No se
pone precio
al
amor
E |
stamos acostumbrados a tasar las cosas y las personas... nos cuesta ofrecer y recibir gratuitamente.
Y así, atrapados en las redes del máximo beneficio... medimos con cuentagotas lo que damos y buscamos sobreabundancia en lo queremos recibir.
Educados mal, corremos serios riesgos de “vender” nuestra vida al “mejor” postor sin ser capaces de valorar lo que nos ofrece el “buen dador”.
Racionalizando el amor somos expertos en buscar excusas para que sean siempre los demás los que tengan que hacer frente a la pobreza, el hambre y las enfermedades de los otros.
Mi elegido, en quien me complazco (Isaías 42,1-7)
El |
perfecto siervo de Dios, el elegido, lleno de su Espíritu, enviado a llevar el derecho a las naciones y abrir los ojos de los ciegos y liberar a los cautivos.
No |
gritará,
alzará el tono,
aplastará la caña quebrada,
apagará la mecha humeante.
Jesús es el Siervo verdadero que demuestra su ser “Siervo” entregando su propia vida por los demás.
Jesús fue a Betania. María derramó el perfume en los pies de Jesús (Juan 12,1-11)
“Seis días antes de la "Pascua",
el camino de la pasión se inicia en Betania,
Betania |
donde estaba Lázaro a quien había resucitado de entre los muertos…
….donde, como en un ajedrez, cada pieza va tomando su lugar.
Lázaro: el amigo, dueño de casa eternamente agradecido.
Marta: la que sirve, el amor hecho gesto cotidiano y necesario.
María: la que unge los pies de Jesús con un perfume de nardo puro.
Algunos judíos: Los que se habían comenzado a creer en Jesús.
Los pobres: Aquellos que buscaban a Jesús y eran excusa para Judas.
Judas Iscariote: el que lo va a entregar, que critica el “derroche”de María.
Los sumos sacerdotes: Los que ahora también deciden matar a Lázaro.
Los polos del amor y del egoísmo se están ubicando en su lugar.
Los polos de la gratuidad y del interés mezquino van quedando al descubierto
Por un lado: los que sirven, escuchan, siguen y ungen a Jesús desde la gratuidad propia de toda amistad.
Por otro: los que desde el resentimiento, la envidia y el interés mezquino racionalizan, desprecian y atacan.
Se enfrentan la cercanía del amor y la distancia del resentimiento.
Es la gran semana "pascual" de Jesús,
la que comienza así.
Volvamos a María
Su gesto es la unción anticipada de su cuerpo que va a ser torturado, muerto y sepultado. Es la unción del Siervo de Dios, para el servicio hasta la muerte, para la entrega de amor a la humanidad, culminación del ministerio de Jesús, signo de la misericordia de Dios.
Es un gesto de una profunda gratitud, de alguien que está convencida del bien que Cristo ha hecho en su vida, es el fruto de un corazón comprometido, que no sólo quiere recibir, sino dar agradecimiento. Esto hace de un gesto común, un detalle de amor, de donación personal, de compromiso.
Es un acto de amor y, como todo acto de amor, difícil de entender por aquellos que no lo comparten
Volvamos a Judas
El gesto de Judas indica que no ha aceptado el mensaje de Jesús. Si es demasiado invertir trescientos denarios en Jesús, significa que se la ha puesto precio a su persona. No ha asimilado la enseñanza de Jesús y el dinero vale más que el amor
Ha tasado lo que no tiene precio. Judas no cree en el amor generoso; el dinero es para él el valor supremo. Judas desvaloriza el amor. Piensa que se puede amar a los de fuera sin amar a los de dentro. Se evade en los pobres en general porque no está dispuesto a darlo todo por nadie en concreto
Propone la limosna en vez de la comunidad comprometida que comparte la vida como testimonio del Amor.
Volvamos a Jesús
Jesús se deja hacer. A lo que es gratuito se responde con la gratuidad. Acepta ser querido, encuentra consuelo en el hogar de Betania.
No se deja engatusar por las trampas y argumentos de los que parecen amigos y no son más que funcionarios.
Establece la comunidad que ama y comparte como principio del amor y del servicio a los que más lo necesitan.
T |
enemos armado el guión del drama que vamos a revivir durante los próximos días.
¿Qué papel tomamos?
Caminar en Cuaresma es compartir con sencillez y familiaridad el encuentro con Jesús. Permitir que la casa de nuestra vida “se llene con la fragancia” propia de la vida y respire de su amor transformador invitándonos a seguirlo para poder estar cada vez más con Él
Caminar en Cuaresma es entender el amor de Jesús como amor de salvación, que no pasa por la certidumbre de hacer algo por el Señor, sino dar gracias porque el Señor hizo algo y continúa haciendo mucho por nosotros. Dejarnos amar por Jesús en su Pasión, y dar un "sí" para dejar hacer y desde ahí dar otro “sí “para hacer.
Caminar en Cuaresma es aceptar que el estilo de Jesús no consiste en poner una limosna en la mano del pobre y desentendernos sino en compartir la propia mesa y a la propia intimidad de vida. De este modo los pobres estarán siempre entre los discípulos.
Monseñor GarciaPortal San Gabriel Arcangel
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